jueves, 19 de noviembre de 2015

Mamíferos Mexicanos en Peligro de Extinción


Mamíferos Mexicanos en Peligro de Extinción

 

Es muy triste ver. y conocer que la gran mayoría de especies de mamíferos en especial de origen mexicano pueden considerarse en peligro de extinción, amenazadas o al menos con problemas de conservación. Esto se debe a la gran devastación que hemos hecho en el mundo invadiendo de forma incorrecta y destruyendo los hogares  de un gran número de especies.

La Norma oficial mexicana 059 de SEMARNAT proporciona una lista de 295 especies y subespecies de mamíferos en alguna categoría de riesgo. Es de vital importancia que se logre un cambio de inmediato de estrategias para la conservación de los mismos, puesto que se corre el riesgo de perder a todas estas especies en poco tiempo.

“Desde los armadillos, hasta las ballenas son una clase se vertebrados amniotas homeoternos (de sangre caliente), que poseen glándulas mamarias productoras de leche con las que alimentan a las crías”. México es rico en mastofauna, entre algunos ejemplos por mencionar tenemos a los venados, tlacuaches, focas y demás.
Tristemente en todos estos grupos encontramos especies en peligro de extinción o gravemente amenazadas

Resultaría muy difícil enumerar las causas de desaparición de las especies, podemos decir que en la mayoría de ellas se debe a la destrucción de su  hábitat natural en nuestro país. Debido a muchos factores estamos deteriorando seriamente las selvas del sur, al igual que los bosques y pastizales del norte, incluyendo por supuesto playas, manglares, etcétera, reduciendo así la capacidad de los animales por encontrar sitios adecuados para su sobrevivencia y reproducción.

No olvidemos que la cacería ilegal sigue siendo un grave problema, aun si en algunos pueblos es tradición o piensan los lugareños que no es de gran impacto ambiental matar a algunas presas en el año, no considerando que en muchas salidas de caza, los animales estén en época de reproducción. Por otra parte, aún persisten también algunas cacerías con fines religiosos. Si bien es innegable que poco a poco ha habido un cambio, en parte por contar con leyes más estrictas, aún falta mucho para regular esta actividad.
La gran mayoría de los pequeños mamíferos se quedan sin su hábitat gracias en su mayoría a la intervención del hombre, sin olvidarnos de las inclemencias del tiempo, como pudieran ser los huracanes, temblores, inundaciones o la explosión de un volcán, estas son causas de su desaparición por lo que si no son considerados grupos grandes, sí son importantes por las interacciones que tienen con el ser humano y la poca atención que se les ha prestado en sus problemáticas de conservación: los mamíferos marinos y los grandes carnívoros.

En nuestro país están presentes prácticamente todas las familias de cetáceos, todas están bajo protección especial, porque la gran mayoría de las especies de cetáceos usan las aguas mexicanas como lugar de procreación y es un orgullo que podamos albergar a nuestros invitados en un territorio que es idóneo para la vida marina.

 En su gran mayoría las especies, además, han sufrido cacerías prolongadas y muy intensas, en su mayoría fuera de las aguas mexicanas y tienen bajas tasas reproductivas.

 La contaminación de los mares y las malas prácticas de pesca también son factores para la desaparición de estas especies.

¿Por qué has elegido ese tema?
Recordando mi primer enciclopedia del Reyno Animal, otorgada por mi padre en el año de 1987, me hizo recordar aquellas fotografías con un zoom impresionantes, y que me concientizaron en el respeto y cuidado de plantas y animales, y  que por el año del que hablamos y los recursos de mi familia, no tenía la posibilidad de observarlos en otro formato.
Es importante reconocer que de las criaturas del reino animal, usamos un número de especies como fuentes de alimentos, animales de carga y transporte, mascotas, compañeros, guardianes, etc. Algunas pobres criaturas cumplen la labor —muchas veces degradante y penosa— de entretener a los humanos, exhibidas en los circos, como luchadores en las corridas y lidias de toros, combatientes en las peleas de gallos, o como simples víctimas de las crueles cazas deportivas. Otras de una manera quizá no voluntariamente para ellas obtenemos sus lanas, pieles, pelos, grasas, y hasta hormonas, colágenos, enzimas, proteínas y órganos. Muchas sufren miserablemente como las víctimas de nuestros experimentos e investigaciones médicas y psicológicas.

¿De dónde partiste para empezar a escribir?
Primero de la elección del tema, que obvio fue algo que ya en alguna ocasión he estudiado, visto o me interesa. Tomé de base como indicaba el ejercicio la publicación de la Revista Digital Universitaria, de ahí tomé  mi lectura incluyendo además la utilización del diccionario para integrar mejor las palabras científicas o difíciles, para obtener mejores resultados.